Cuando empecé el curso con la asignatura de literatura, yo no
tenía muchos conocimientos previos, solamente lo que aprendí en bachillerato,
pero el enfoque que me dieron entonces es muy diferente del que he visto a lo
largo de la asignatura, tuve que estudiar de memoria muchos autores, estilos y
otros conocimientos teóricos.
A mí me gusta leer, me siento identificada con los personajes de
los libros e incluso luego me gusta ver las películas que se han basado en ellos,
también me gusta imaginarme los personajes, pero en general prefiero la obra
literaria.
La creatividad dentro de la asignatura me ha parecido un aspecto
muy importante a desarrollar, creo que se trata de trabajarlo bastante y si
quieres hacerlo bien requiere mucha dedicación y esfuerzo. Las actividades de
creación literaria, me han divertido mucho y yo creo que para los alumnos
también pueden resultar muy divertidas y motivadoras.
Sacar los diferentes aspectos dentro de una obra literaria como por
ejemplo en la literatura infantil, me han dado una perspectiva mucho más amplia
de la que ya tenía. Creo que es una asignatura que para una futura maestra
puede resultar fundamental porque desde ella se pueden trabajar muchos aspectos
de la enseñanza de manera muy lúdica y tratar de conseguir el objetivo
fundamental que es acercar a los alumnos a la literatura de una manera
divertida y amena, y también a través de ella, se les pueden dar valores, una
manera de vivir, etc.
En resumen, a lo largo de este cuatrimestre esta asignatura me ha
aportado mucho, veo la literatura y su enseñanza de manera diferente a como la
había visto hasta ahora y especialmente creo que puedo poner muchas cosas en
práctica en mi futura profesión.
Lo que he
aprendido
Aprendizaje real:
Ideas principales:
Bloque 1:
Literatura infantil. Análisis y selección
Literatura de autor:
El público al que se dirige esta literatura, es al niño y al
adolescente, pero eso no quiere decir que
sea un género pobre porque los autores de este género tienen que adecuarse a la
percepción infantil. Suelen aunar la sencillez con la alegoría y los símbolos.
Se utiliza una singular comunicación entre el protagonista y el lector buscando
una identificación con el personaje.
Sus límites son:
Un primer grupo hasta los 12 años más o menos. A partir de
entonces consideramos a los lectores adolescentes. Y, por último,
consideraríamos los adultos.
Los límites entre estos tres grupos son muy flexibles y dependen
fundamentalmente de las editoriales. Hay textos que se llaman infantiles que
los disfrutan más los padres que los hijos. Y otros textos juveniles que son
muy bien acogidos por niños.
Por lo tanto, hay dos grandes vertientes de literatura infantil:
Obras escritas para niños.
Obras literarias para adultos, que los niños las leen porque les
gustan, o porque se les ha impuesto pedagógicamente.
Literatura
y paraliteratura
La literatura es un arte que utiliza las palabras. Su objetivo es
crear un objeto artístico: un libro, que no está creado para enseñar, ni para
inculcar pensamientos ni valores, aunque lo pueda conseguir de manera
secundaria.
La paraliteratura define conjunto de géneros no canónigos, por
ejemplo: el cómic, la novela policiaca, novela de aventuras, etc.
Es un sistema paralelo al de la literatura y abarca gran
disparidad de géneros: cartas, memorias, biografías, etc. No se considera
propiamente literatura, pero no porque sean de peor calidad sino porque tienen
otros objetivos.
Para que un texto le llamemos literario tiene que tener las
siguientes características:
Su primer objetivo ha de ser artístico.
La función lingüística debe ser poética, utilizando figuras
literarias.
Debe pertenecer a uno de los tres géneros literarios: narrativa,
poesía y texto teatral.
Ha de ser un texto de ficción aun cuando esté inspirado en hechos
reales. Aunque se escriba una biografía, basada en un personaje real y el autor
esté muy bien documentado, el autor siempre inventará diálogos, escenas, etc,
que no serán reales.
Hasta mediados del siglo XX no ha aparecido una verdadera
literatura infantil, con escritos especiales, poemas e historias dedicados solo
para ellos. Anteriormente los niños solo tenían textos de adultos y lo único
que tenían propio eran “exemplarios” y “castigos”, con una utilidad didáctica y
moralizadora.
Cuando se inventó la imprenta se editaron obras que alcanzaron
gran popularidad como: “Las fábulas de Esopo”.
En los siglos de oro se editaron: cartillas, catecismos para la
lectura diaria, tanto en latín como en castellano. Pero lo que les gustaba de
verdad a los niños en aquella época eran las aventuras de los libros de
caballerías, que leían a escondidas porque eran libros de adultos.
En el siglo XIX hubo un gran avance en el interés de los
escritores por los gustos infantiles, por ejemplo: en 1812 “Cuentos para niños
de los Hermanos Grimm”. Novelas de ciencia ficción de Julio Verne o “Alicia en
el país de las maravillas”.
El texto
teatral
Son muy escasos. No existen libros teatrales para ser vistos o
leídos para niños de menos de 6 años.
El texto teatral se escribe para ser representado, no para ser
leído.
Los niños se toman el teatro con gran seriedad y el profesor ha de
armarse de paciencia y superar sus temores y sus complejos y utilizar este arte
en el aula. Se puede hacer teatro con una clase de 25 a 35 alumnos y no es más
difícil que una clase de Educación Física, lo que hace falta es pensar que es
una técnica educativa e integrar la expresión dramática en las materias que se
imparten.
Hoy el teatro se utiliza en la escuela no solo como arte, sino
como medio psicopedagógico porque hacer teatro permite dar motivación,
perfeccionamiento y sobretodo: mejorar el lenguaje, mejorar la expresión
escrita, practicar medios de expresión artística, familiarizarse con el
lenguaje no verbal y con la psicomotricidad.
La poesía
de autor
Debe presentarse a los niños como un juego artístico para que el
alumno invente nuevas formas, ofreciéndole caminos que los saquen de la
imitación y la reproducción y lo lleven a la creatividad.
Hay que destacar a gloria fuertes como la gran renovadora de la
poesía infantil, utilizando: rima fácil y sonora, juegos de palabras… en la
forma.
Utilizando personajes llamativos, fantasías… en el fondo.
La declamación
Hay que destacar el recitar de forma expresiva y con mímica, pero
sin exagerar. Tiene que ser armónica y relacionada con la comprensión del
texto.
En Primaria el maestro es muy bueno que haga declamaciones breves,
porque será el modelo del niño. Se declamará de pie, sin tambalearse ni
balancearse, con los pies bien plantados en el suelo, hablando despacio y
entonando con cuidado.
Ayuda a mejorar la memoria, el vocabulario, la entonación, la
seguridad en uno mismo y muchas más cosas.
Los
cuentos y novelas de autor
El cuento es un relato breve sin capítulos. En cambio, la novela
es un relato largo, dividido en capítulos.
Es importante dinamizar a través de la fantasía y las aventuras,
los niños se identifican con los protagonistas, por lo que el lenguaje debe
adaptarse a la realidad del niño. El lector reconstruye las historias de los
personajes desde sus propias circunstancias.
Según la psicología cognitiva de Piaget veremos cómo el niño,
hacia los 2 años, está en pleno desarrollo sensoriomotor (los libros serán un
juguete más).
Entre los 2 y los 6 años pasan del lenguaje oral al descubrimiento
del lenguaje escrito (libros con bonitas ilustraciones coloridas) momento de
comenzar a codificar y descodificar.
Hacia los 7 años se inicia la reflexión y la interiorización:
respuestas imaginativas, imitación de los personajes y deseo de conservar la
propia originalidad.
A partir de los 10 años el niño acepta la realidad, pero desea la
utopía, las aventuras, la búsqueda de lo bello y lo bueno, la amistad y la
libertad. Pero también le gusta mucho la violencia y la sangre.
Análisis
de textos de autor
¿En qué se tiene que fijar un maestro para elegir un libro para
sus alumnos?.
Lo ideal desde mi punto de vista es combinar el gusto personal del
maestro con los gustos de los alumnos, teniendo muy en cuenta su momento
evolutivo.
Aunque no consigamos que los alumnos lean los libros completos
siempre será mucho más eficaz seguir este método que si no tenemos en cuenta
sus gustos.
También hay que tener en cuenta el formato del libro como:
El aspecto externo: si los niños son pequeños o si tienen alguna
discapacidad hay que tener en cuenta que sean manejables para que se sientan
cómodos mientras lo leen.
Las ilustraciones: Cuanto más pequeños, más ilustraciones deben
tener, eliminándose casi por completo en los mayores.
La tipografía: Cuanto más pequeños las letras deben ser más
grandes. Pero tenemos que tener muy en cuenta que el tipo de letra sea lo
suficientemente legible. Hoy el diseño gráfico da infinitas posibilidades de
tipos de “imprenta”.
Ahora nos centraremos en el contenido:
El tema: Como ya hemos dicho antes debe responder al interés de
los lectores y a las características del momento evolutivo de los niños. No debemos
confundir tema con argumento: el argumento es una concrección y el tema es una
generalización.
La estructura: La lineal es la mejor con un planteamiento, un nudo
y un desenlace.
Protagonistas: Deben responder al momento evolutivo de los
lectores: hacer cosas de niños, sentir cosas de niños, hablar como un niño.
Tienen que tener valores modernos y realistas, no ser solo buenos o malos.
Los demás personajes: Cuánto más pequeño sea el lector se debe
reconocer los roles representados por personajes que rodean al protagonista de
manera más fácil, cuánto más mayores no hace tanta falta.
Valores y contravalores: Deben ser comprensibles y adecuados, no
solo respecto al protagonista sino a todos los personajes.
El lenguaje y el uso de la lengua: hay que valorar que el
vocabulario sea adecuado, que las estructuras morfosintácticas sean claras, que
las descripciones tengan calidad, que los personajes estén bien presentados y
las acciones bien planteadas.
Bloque 2:
Textos folclóricos. Selección y adaptación
La literatura
folclórica
Nos centraremos en: canciones, trabalenguas, leyendas, romances,
fábulas, cuentos maravillosos…
El folclore tiene tres características que son:
El anonimato
La transimisón oral
La multiplicidad de variantes
Importancia
histórica
La historia de la humanidad se ha construido en gran parte gracias
a la transmisión oral, las historias de un pueblo, sus vivencias y sus
tradiciones.
El
folclore en verso
Se han relacionado siempre con la música y el movimiento corporal.
Excepto las nanas que tienen su origen en querer exorcizar el mal de la cuna de
los bebés.
El
folclore en prosa
Tenían una función religiosa o mágica, otros tenían función
iniciática, iniciando al adolescente en contacto con sus tradiciones, otras
tenían función didáctica o moralizadora.
Transmisión
del folclore
Los arrieros, viajantes y buhoneros eran los encargados de
transmitir estas historias de pueblo en pueblo, que luego quedaban en la
memoria de las familias y se transmitían a los jóvenes. Por lo que es lógico
encontrar el mismo cuento contado de mil formas distintas.
Folclore
literario en el aula
Se les llegó a considerar textos infantiles, como forma de
aprendizaje y de divertimiento. Hoy en día permanece en un lugar casi marginal,
porque hay otros medios alternativos.
Hoy se considera imprescindible que este tipo de literatura
conserve su tradición oral, incluso aunque trabajemos en el último ciclo de
primaria.
Tipos de
textos folclóricos
En verso: Son textos para cantar y textos para jugar.
En prosa: Son mitos, leyendas, fábulas y sobretodo cuentos. Hay
algunas diferencias:
El cuento es un relato breve de tema ficticio y de carácter lúdico
surgido de la tradición oral.
El mito: relato tradicional que nos habla de hazañas, de dioses o
héroes de tiempos lejanos.
La leyenda: Cuenta tradiciones locales. Hoy las llamamos leyendas
urbanas.
Fábula: Protagonizada por animales, que refleja actitudes y
pasiones humanas. Acaba siempre con una moraleja.
El cuento
y el mito
Los cuentos tienen función iniciática porque dirigen mensajes al
consciente y al subconsciente, hablan de las posibilidades liberadoras de la
imaginación.
Los mitos tienen un valor explicativo de una realidad.
El cuento
y la leyenda
Se diferencian por la verdad histórica subyacente. La leyenda que
empezó en un hecho real se ve transformada a lo largo de los siglos por la
imaginación popular.
El cuento
y la fábula
Las fábulas incluyen moraleja explícita, mientras que los cuentos
de animales solo tienen una enseñanza implícita, reflejan vicios y pasiones de
los humanos.
El tiempo ha diluido las diferencias y muchas fábulas son hoy
historias para niños que han perdido sus características originales.
El teatro
folclórico infantil
En la escuela es importante devolver al teatro el lugar educativo
que le corresponde.
Historia
del teatro de títeres y marionetas
A lo largo de los siglos la tradición se ha mantenido formando una
historia larga y compleja.
En la actualidad el teatro de títeres se considera casi un
entretenimiento para niños.
El títere más simple es el guante o manopla que se ajusta en la
mano del titiritero. Las marionetas son títeres accionados con cuerdas desde
arriba.
Las representaciones se suelen hacer en puestos de ferias con
teatrillos portátiles que representan historias y cuentan cuentos.
El guión típico se basa en los personajes del estilo de la
Commedia dell arte, son muñecos muy polarizados de buenos o malos y de astutos
o estúpidos que se enfrentan y se resuelven con una enorme cachiporra.
Son muy populares en el retiro madrileño.
En el aula es un recurso didáctico muy útil y positivo para
interiorizar argumentos, conceptos y vocabulario.
Ha motivado siempre a los estudiantes.
La poesía
folclórica
La poesía oral introduce a los alumnos en la palabra, el ritmo,
los símbolos, la motricidad, la memoria y despierta su ingenio.
La didáctica insiste en los aspectos expresivos de la poesía oral,
por ejemplo las nanas y las retahílas.
El juego:
Los niños siempre han aprendido jugando y el juego nos introduce
en la cultura. Hay gran relación entre lenguaje y placer: trabalenguas,
villancicos, refranes y adivinanzas.
Así el niño aprende a simbolizar, se introduce en las normas y se
socializa…
La literatura infantil ha de ser como un juguete y el folclore
infantil es un auxiliar imprescindible en el aula.
El canto y el juego no se perderán nunca porque depende del niño,
el cuento folclórico que depende del
adulto se está dejando perder.
La creatividad:
Frente a la sociedad visual y deformante, la poesía acentúa el
carácter lírico y la expresividad, fomenta la memoria, el sentimiento y la
afectividad, la espontaneidad y la originalidad, educa el gusto y permite dejar
volar libremente la fantasía y la creatividad.
Características de la poesía folclórica infantil:
Los textos para cantar y jugar que componen el elenco de la
tradición lírica infantil que se basan en: paralelismos, repeticiones,
encadenamientos…, convenciones retóricas: anáforas, comparaciones,
aliteraciones.
Se caracterizan por el absurdo argumental.
Es decir, son viejas canciones llenas de sonido, ritmo, humor y
disparate que son muy útiles para la conquista del lenguaje de cada niño.
Los maestros tienen que rescatar esas viejas canciones de modo que
continúen su itinerario iluminando aulas escolares y patios de juego.
Clasificación de la poesía popular infantil:
Temática:
Rimas de ingenio: las retahílas (una, dola, tela…), fórmulas
de sorteo (pinto, pinto, colorito…), burlas (acusica, barrabás…), trabalenguas,
adivinanzas y las prendas (Antón pirulero).
Juegos y rimas de movimiento y acción: las
nanas, canciones para mover piernas y brazos (cinco lobitos…), juegos de
movilidad (el escondite inglés…), juegos de comba y de goma.
Danzas de corro: canciones de palmas, de saltos, giros…
Los
cuentos folclóricos
El más extendido es el cuento maravilloso. Vladimir Propp
clasificó los cuentos populares en 4 categorías.
1º Mitos: Historias de origen religioso para explicar
fenómenos naturales, sociales o pisicológicos.
2º Cuentos de animales: Los personajes son animales que
representan roles desempeñados por personas. Las fábulas tienen carácter
moralizador y siempre acaban con una moraleja.
3º Cuentos de fórmula: Son los cuentos mínimos, los de
nunca acabar y los acumulativos
4º Cuentos de hadas o maravillosos: Tienen
algún personaje mágico – fantástico (El gato con botas, Caperucita Roja…).
Fundamentos
del cuento maravilloso
A veces es ritual o religioso, otras se relacionan con las
estrellas, otras con historias reales o creencias populares.
Muchas eran inventadas para enseñar a los niños su cultura y su
medio.
Según Propp todos los cuentos maravillosos tienen una estructura y
se pueden analizar según tres aspectos:
Estructura: Tiene 3 momentos clave: fechoría inicial
(planteamiento), acciones del héroe (nudo) y desenlace feliz.
Las
fórmulas de entrada y salida:
Antiguamente eran fórmulas mágicas, las de apertura tenían
carácter de invocación y las de cierre de conjuro y exorcismo. Ahora utilizamos
fórmulas del tipo “érase una vez” o “colorín, colorado, este cuento se ha
acabado”.
La magia de los cuentos: Se contaban al atardecer, cuando caía la
luz, los celtas creían que la “gente pequeña” (duendes, hadas, gnomos…)
interactuaban con los humanos y tenían actitudes buenas o malas.
Los motivos principales de los cuentos son:
Tesoros ocultos, física o psicológicamente. Viajes y búsqueda;
Fuga y persecución; El reino de los muertos o el reino de las hadas; La
búsqueda del amor; El huérfano maltratado; El hermano más pequeño; la muerte y
la resurrección…
Personajes y arquetipos
Los personajes más populares son:
El héroe o la heroína: Suele estar protegido por un ser
sobrenatural. Tiene gran belleza, es humilde, sencillo, ingenioso, inteligente…
lo que produce envidia.
El enemigo: Suele ser lo contrario. Se ayuda de poderes mágicos.
Las hadas: Equivalente sobrenatural del ser humano, ayudan al
protagonista, son bellas, jóvenes y con poderes mágicos.
Los duendes: Son pequeños, feos y parecen monstruos. Son
traviesos, se ofenden con facilidad y les gusta gastar bromas.
Gigantes y ogros.
Brujas, magos y genios.
Animales y objetos mágicos.
Los arquetipos más populares son:
La madrastra: mala, envidiosa, orgullosa.
El padre viudo: sometido a la madrastra.
Príncipes y princesas; Resucitan con un beso; Comerse a los niños.
Los
grandes recopiladores
Gracias a ellos se conservan los textos. Otros los adaptaron con
intención didáctica.
Perrault: Autor francés con una motivación que fue aportar
enseñanzas morales a los adolescentes. Consideraba que los cuentos de hadas
eran muy útiles para instruir. La moraleja era fundamental. “Cuentos de un
tiempo pasado” o (Cuentos de mama Oca).
Los Hermanos Grimm: Son los grandes clásicos de los cuentos de
hadas.
Los más famosos fueron “Cuentos del niño y del hogar”.
Eran historiadores muy precisos y muy respetuosos con las
tradiciones, son optimistas y muy fantásticos.
Andersen: Buscaba la poesía en todas las cosas y se inspira en los
cuentos tradicionales daneses y la mayoría tienen un final triste.
Los recopiladores españoles
El interés empieza en el romanticismo.
Los principales son: Fernán Caballero (Cecilia Von Faber) publicó
Cuentos populares y Saturnino Calleja.
Uso de los
cuentos folclóricos
El interés pedagógico: es estimular la fantasía y la
imaginación. Además los cuentos populares transmiten tradiciones, maneras de
ser y de pensar, el desarrollo de habilidades lingüísticas. Sobre todo es el
primer paso que acerca al niño a la lectura.
El interés psicológico: en la segunda mitad del s.XX el
psiquiatra Bettelheim publicó “Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas”, en él
decía que los relatos orales ayudan a los niños a conocerse y a explicarse el
mundo.
Usos didácticos correctos e incorrectos
Hoy en día trastocamos las historias cambiando los finales o los
argumentos para hacerlos “más adecuados” haciendo de la literatura un
entretenimiento que no aporta nada nuevo.
En las familias y los docentes se deben reivindicar el valor de
los cuentos orales.
El uso correcto del folclore en el aula
Los cuentos no deben censurarse, ni reducirse, con la excusa de
que el niño no va a entenderlo. Hay que realizar un trabajo de selección y repetir
el cuento todas las veces que sea necesario.
Los personajes femeninos suelen ser vistos con una imagen
machista, las mujeres deben ser salvados por los hombres siempre.
Sin embargo también encontramos plebeyos casados con nobles y
príncipes o mortales capaces de vencer a la muerte (con un beso).
Pero no es cierto que los cuentos folclóricos sean machistas,
responden al deseo de las mujeres de elegir su destino y mostrar sus
capacidades.
Simbolismo y adaptación: Según Bettelheim, Propp y otros folcloristas
el esquema básico del cuento maravilloso describe el paso de la infancia a la
edad adulta y la superación de pruebas “viaje iniciático”. El matrimonio como
final significa haber superado las pruebas.
Bloque 3.
Literatura española y educación literaria
En Primaria no se estudia literatura española porque forma parte
del currículo de Secundaria. Sin embargo hoy se anima a poner en contacto al
niño con la “gran literatura” de su entorno cultural, e ir cimentando, poco a
poco, las bases para su educación literaria.
La literatura española y la Educación Primaria
El texto literario tiene como principio y fin lógico la
comunicación. Los elementos más importantes de este acto comunicativo que es la
literatura son: el emisor, con su contexto, el receptor con el suyo, y el
mensaje.
El receptor es el verdadero protagonista de los textos, porque
puede interpretarlos y recrearlos personalmente.
Géneros y subgéneros: Son los grupos en que podemos
dividir las obras literarias.
Para los griegos existían: la poesía dramática, la épica y la
lírica.
Cuando la prosa sustituyó parcialmente al verso en la literatura
los géneros se adaptaron: lírica en verso, épica en prosa y dramática.
Los géneros literarios se subdividen en subgéneros:
Lírica: Odas, elegías, églogas, sátiras…
Épica: Epopeyas, romances, cuentos, novelas…
Dramática: Tragedias, comedias o dramas.
A partir de 2º de Educación Primaria los niños deben diferenciar
ya entre prosa, poesía y teatro y en cursos posteriores, irán acercándose a los
subgéneros más comunes mediante los libros de texto y las estrategias de los
maestros. En 5º y 6º se inicia el estudio de la estructura narrativa
(planteamiento, nudo, desenlace), de la estructura teatral (actos, escenas…) y
de la estructura poética (verso, estrofa y métrica) junto con figuras
literarias sencillas.
Selección y adaptación:
El acto de leer requiere aprendizaje, pero también entrenamiento y
desarrollo. Una vez que los niños han superado este proceso comienza una nueva
dificultad: hacer que los alumnos comprendan lo que leen, es decir que el niño
recree lo que lee.
Los métodos para trabajar la lectura comprensiva no han sido
eficaces en muchas cosas porque se han impuesto textos de lectura que no tienen
que ver con sus intereses y su realidad.
El maestro no debe olvidar seleccionar buscando: el placer de una
experiencia artística, la comprensión de la obra y ampliar la cultura literaria
básica junto con la mejoría de la atención, la memoria y la lectura en voz
alta.
Hay que seleccionar textos breves y que sepamos que van a entender
y progresivos en dificultad.
Es importante la pre-motivación.
Lo ideal es no adaptar los textos porque se pierde la forma, la
estética... Pero si se debe “traducir” del castellano antiguo palabras
difíciles.
En los textos largos se debe utilizar el método de la “tijera”
pero hay que respetar la coherencia de la narración y de la descripción.
Actividades lúdico-didácticas:
Se pueden hacer actividades puntuales como un “Proyecto de
Aprendizaje” sobre un autor, una obra, o momento literario (una o dos semanas).
Se desarrolla sin libros de texto, para fomentar la responsabilidad y autonomía
personal.
La evaluación la harán ellos mismos.
También se puede hacer una Webquest (creación grupal sobre una
obra, autor o época) la información se saca de internet, pero es fundamental
evitar el “copiar y pegar”.
Se puede realizar también una Jornada Cultural que implique a todo
el colegio.
Bloque 4.
Lectura literaria y animación lectora

Leer es comprender, es interpretar, es descubrir y es comunicación.
Acto espiritual complejo que va de la objetividad a la subjetividad.
La lectura hay que aprenderla muy bien para que arraigue y sea un
enriquecimiento moral, intelectual, científico y estético.
Actividades para antes de leer
Para conseguir los objetivos deseados (hay que elegir actividades
concretas y apropiadas para fomentar la comprensión lectora; pero sobre todo
para que haya una respuesta afectiva que favorece muchísimo la identificación
con el texto, personajes y situaciones.
El deseo lector:
Los niños adoran los cuentos; les gusta las letras, los dibujos,
los personajes…
La hora del cuento es para ellos una hora mágica.
Es fundamental que el niño escuche y entienda los cuentos y que
comparta con otros niños esa sensación de emoción. El niño que escucha aprende
a comprender mejor y de ahí a leer todo lo que les rodea: anuncios, carteles,
nombres de calles, no hay más que un paso. Y se desarrollará y perfeccionará
esta destreza. Hacer lo contrario lleva a los niños a perder el deseo lector.
Un mal aprendizaje, un aprendizaje traumático que produzca silabeo, no
comprensión, etc…
El maestro debe tener mucho cuidado en desarrollar de forma
atractiva, motivadora y cercana al niño el aprendizaje lectoescritor.
Un momento que hay que superar es la pérdida de deseo.
Animación a la lectura
Consiste en desarrollar estrategias para conseguir este objetivo.
El punto clave es la preparación y entusiasmo del animador, junto con su
conocimiento de la realidad de los participantes en la actividad. Si lo hace bien
podemos decir que la animación ha cumplido su papel.
Los objetivos son: que el niño no-lector o poco-lector descubra el
libro y que descubra el placer de leer. Para ello hay que hacer las animaciones
agradables, orientadoras, prácticas y cordiales; pero sobre todo tener carácter
lúdico y alejado de todo aire didáctico.
Biblioteca escolar y biblioteca de aula
La biblioteca es un elemento fundamental en el proceso de
aprendizaje y la de aula es la que potencia las actividades libres y
motivadoras; es el rincón de lectura más cercano al alumno. Es importante que
esté bien dotada de libros de interés para ellos y que esté bien organizada.
Actividades para animar a la lectura de un libro concreto
Las de antes de leer se enfocan a tener información del libro:
Saber del autor, del tema, personajes, actitudes, situaciones,
etc…
Después el maestro creará misterio y desarrollará la creatividad
del niño.
La lectura posterior a la animación ha de ser individual, personal
y silenciosa.
Algunas actividades podrían ser:
Hay que imaginar la historia a partir del título. Cambiando
palabras del título, inventar historias paralelas. Desde una palabra la clase
descubre la historia, o se lee un fragmento y los niños intentan descubrir el
final. También los niños pueden hacer preguntas y el animador responde sí o no.
Hay otras técnicas como la historia encadenada, historias falsas,
imaginar un personaje, entrevista a un personaje, etc…
Durante la lectura
Solo un mal maestro abandona a sus alumnos a la lectura de un
libro sin preocuparse por el proceso que realizan de manera autónoma e
individual.
Muchos niños son incapaces de completar la lectura de forma
positiva.
Entonces se pueden realizar actividades que acompañen al
estudiante para permitirle: recordar, interpretar, reflexionar, profundizar,
etc…
Después de leer
Las actividades de este apartado van enfocados a reforzar la
memoria a medio y largo plazo realizando: síntesis globales y concretas,
conclusiones, interpretaciones…
Es el momento de dejar huellas emocionales de la lectura, y de
saber que un mismo libro puede suscitar diferentes interpretaciones.
Animación entre niños
Se trata de que los propios niños animen a sus compañeros a leer
los libros que más les han gustado, de los que han elegido libremente. Se pueden
usar varios métodos:
¿Qué te recuerda? Cada niño trae libros, canciones, poemas… de
cuando era pequeño y lo presenta a sus compañeros.
El párrafo perdido: todos los niños buscan un párrafo de un libro.
Frases célebres: Se tiene que buscar en enciclopedias y preguntar
a la familia.
Fichas de lectura: se elaboran de manera más divertida y
motivadora.
Escribir cartas al autor…
Hay muchos métodos.
Bloque 5. Creación literaria
Para trabajar la creación
literaria hay que tener en cuenta que la palabra “redacción” es una mera
generalización. En la escuela es típico pedir a los niños que “hagan una
redacción” de tema libre. Redactar significa poner un texto por escrito con
coherencia y cohesión. Debemos utilizar los términos técnicos y concretos que
consolidarán el vocabulario lingüístico y literario.
Hay que tener en cuenta que los actos de creación son perfectos en
sí mismos y no son evaluables ni calificables.
Es frustrante para un niño entregar un relato y recibirlo de
vuelta con alguna corrección ortográfica y una nota sin explicaciones ni
aclaraciones. Y es mucho más frustrante
decir a un niño que tiene poca nota porque su texto “no es original”.
Los maestros no debemos calificar con una nota numérica las creaciones
literarias. Lo mejor es que lo lean en voz alta y aportar ideas con las que
todos aprenderán.
Creación en prosa
Hay que enseñarles el esquema básico:
Primero: anotar ideas en una hoja en sucio.
Después ordenar las ideas (estructura y esquema).
Elaborar un borrador que se corregirá.
Pasarlo a limpio.
Este trabajo desarrolla el razonamiento lógico, la atención, la
paciencia y las habilidades lingüísticas escritas.
Actividades
Para combatir la desagradable sensación del “folio en blanco” hay
muchas estrategias sencillas que solo requieren mucha imaginación:
Conjuros: Se pueden inventar para este fin.
Horóscopos: Crear el propio horóscopo para el próximo mes.
Texto collage: Recortar palabras de periódicos, revistas,
folletos. Se pegan en un papel creando un texto.
Historias mudas: Se escogen ilustraciones sin relación entre sí,
se ordenan y se inventa una historia.
Y otras muchas que tienen la finalidad de la creación literaria.
Creación en verso
También hay otras estrategias para crear juegos poéticos para
niños, liberando los versos para llenarlo de verdadera función poética a partir
de los recursos literarios: juegos de palabras, onomatopeyas, aliteraciones,
repeticiones, etc…
Las estrategias están secuenciadas, se empieza por simples juegos
poéticos, para ejercitarse con las figuras literarias y se llega a la creación
de poemas y finalmente, a la creación autónoma.
Hay muchos métodos por ejemplo:
¿Cómo es?, tantanes, la letra madre, trabalenguas, adivinanzas,
pareados, letanías, acrósticos, caligramas…
Hay una ficha inicial que se puede inventar para que los alumnos
reflexionen y analicen la idea que tienen de la poesía.
Hay poemas de carpeta que son muy motivadores, son poemillas
breves, más o menos amorosos o cómicos. Se puede inventar alguno.
Repeticiones: se puede inventar un estribillo para un poema.
Hay muchos más: poema de preguntas, encadenamiento, enredar
poemas, poemas sobre canción, etc…
Creación dramática
No es fácil encontrar textos que puedan ser representados por los
niños de la clase. Lo mejor es crear obritas personalizadas, creadas o por el
maestro, o por los niños.
Otra manera de elaborar una obra dramática es la del “juego de rol”.
En este caso cada niño dice quién quiere ser y como quiere ser. Con esto se
inventa la historia y se elabora el texto.
Creación de libros
Es un ejercicio muy divertido para los alumnos y es una forma de
acercarlos tanto a la escritura como a la lectura. Cuando los alumnos ven su
creación terminada se sienten orgullosos.
Hay 3 reglas básicas para la creación de libros que son:
resistencia, mínima inversión económica y poca dedicación temporal.
Se pueden encuadernar de forma sencilla e ilustradas por ellos
mismos.
Conclusión
Me ha parecido muy bueno el planteamiento de la asignatura de
literatura, porque creo que se ha enfocado de manera que los futuros maestros
tengamos métodos y recursos para aplicar en el aula, para conseguir cosas
fundamentales para los niños que les pueden marcar su vida futura.
El enseñar la lecto-escritura muy bien tiene muchas consecuencias
positivas que son en primer lugar dominar la técnica que permite iniciar la
lectura de textos de literatura infantil.
Lo más difícil creo que es elegir bien a partir de este momento
porque la idea es que los alumnos disfruten y se diviertan y eso no es fácil.
Hay mucho donde elegir, pero para hacerlo bien hay que seguir unos
pasos: primero que el maestro lea un texto y le guste; segundo saber bien el
nivel del grupo, si la lectura es colectiva, o el de cada alumno si la lectura
es individual.
A mí me gusta mucho leer. Desde pequeña me gustaban los cuentos, y
recuerdo algunos que podría contar en el aula y ayudarme con algunas de las
técnicas aprendidas para fomentar la creatividad.
Cuando estudié primaria, leíamos en clase en voz alta y de forma
individual y silenciosa. A mí me gustaban muchos libros propuestos.
Se podían sacar en préstamo libros de la biblioteca y también
había biblioteca en el aula, pero con poca variedad. También se admitían
algunos libros propios. Cuando se acababa la lectura de un libro, había que
hacer un resumen, y los alumnos que no les gustaba leer copiaban los resúmenes
de las contra portadas o de otros compañeros.
Es importante intentar solucionar estas malas prácticas.
Me gustan los cuentos tradicionales y folclóricos porque
representan costumbres y tradiciones que no se deben olvidar. Las fábulas
ayudan a los niños en diferenciar lo que está bien y lo que está mal, se pueden
trabajar los valores de una forma lúdica, teniendo como protagonistas a los
animales del cuento.
Se pueden hacer actividades divertidas como que los alumnos que
quieran cuenten a la clase cuentos de cuando eran pequeños. Eso es bueno para
hablar en público, es divertido y muy participativo.
El elaborar un libro en clase me parece muy didáctico, porque
puede participar todo el grupo, inventando personajes, aventuras y finales.
Luego se puede encuadernar y leerlo en otras clases y que ellos nos lean los
suyos.
El hacer redacciones es algo muy normal en el colegio y como hemos
visto este año, la expresión “redacción” se emplea de forma incorrecta, es un
término muy general que no define lo que queremos que hagan. También es verdad
que hay que tener el cuidado de comentar los trabajos de forma positiva,
animando y valorando y no limitarnos solo a corregir las faltas de ortografía. Eso
yo creo que nos ha pasado a todos y hay que procurar evitarlo y hacerlo de otra
manera, porque la creatividad hay que fomentarla, hacer que los alumnos piensen
que dejar volar la imaginación es muy bueno.
Las poesías, las rimas me gustan mucho como método didáctico, las
hay muy divertidas, como las de Gloria Fuertes, que gustan mucho a los niños y
son muy buenas para ejercitar la memoria, el vocabulario…
También pienso utilizar en las clases los trabalenguas y me gustan
los refranes porque yo en mi casa he oído muchos; se pueden utilizar en muchos
contextos y sirven un poco para todo; son sonoros y con rimas que se aprenden
con mucha facilidad.
Se podría hacer una actividad que sería que los niños expliquen a
la clase refranes que dicen sus abuelos y que todavía sean actuales.
Lo que más me gustaría utilizar en el aula son las
dramatizaciones.
En el colegio cuando yo hacía Primaria, de las cosas que más nos
gustaban a todos eran las obras de teatro que hacíamos en Navidades y fin de
curso. Cuando he hecho las prácticas he observado que a los alumnos les sigue
encantando.
Es muy bueno para todo: ayuda a la comprensión lectora, a la
memoria, enseña a hablar en público, recitar y muchas otras habilidades.
Utilizar las nuevas tecnologías hoy es fundamental y hay que
enseñar a los alumnos su uso haciendo trabajos grupales y que luego se
proyecten.
Lo que pienso como positivo para el trabajo de un maestro es que
motivar, consiste entre otras cosas, conseguir que nada de lo que hagan los
niños pase desapercibido, en especial todo lo creativo y aunque no esté muy
bien hecho, tiene un gran valor.
Me ha parecido muy útil los enlaces de páginas web para encontrar
recursos relacionados con la asignatura.
Por lo que he comprobado con la asignatura, se busca conseguir
objetivos más amplios que el enseñar a leer y escribir correctamente o utilizar
bien el lenguaje; se busca también que los alumnos entiendan la literatura como
algo lúdico que incorporar a sus vidas, que pueden imaginar personajes, jugar
con las palabras, reír y llorar con los libros y que no quieren prescindir de
nada de esto.
Para mí, esto que he aprendido, tengo el propósito de llevarlo a
la práctica con mis alumnos en el futuro, porque quiero que en mis clases se
diviertan y que lo pasen bien aprendiendo lengua y literatura.
Yo creo que la asignatura ha cumplido su objetivo, no se quedará
solo en teoría que aprendemos y ya se olvida, sino que se pondrá en práctica en
nuestra profesión.
Está muy bien, Bea, un gran trabajo.
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